En estos momentos comprobamos que no sólo la arena tiene un ciclo de rotación en la bahía, desde Astondo hacia Plencia y saliendo otra vez a la bahía por la corriente de la ría, también lo hacen las piedras pequeñas.
Pero ya no son piedras pequeñas, restos de loza y ladrillo, de vidrio o de arena fosilizada. Hay grandes trozos de restos de asfalto, de las escolleras y petriles antiguas, de piedras de rellenos.
Tenemos suerte de que en ocasiones la arena, que circula en la playa, tapa estos restos, pero no podemos esperar a depender de la bondad de los elementos. Debemos reducir al máximo estos restos que se quedan en el fondo y que perjudican notablemente el disfrute de la playa.
Esta muy bien que se recuperen terrenos para la naturaleza, desaparezcan coches, asfalto y ruidos, pero debe haber algún responsable de que estas obras no se carguen la playa.
Tenemos dentro de unos pocos días unas grandes mareas que nos van a permitir ver claramente estos residuos, y por lo tanto la ocasión de retirarlos, a ver si lo aprovechamos.
Que todos esos escombros, procedentes de la ampliación de la playa, sigan ahí se lo debemos a unos cuantos sinvergüenzas con nombres y apellidos.
ResponderEliminarLo mejor es tener nombre y apellido, no como tu que insultas desde el anonimato.
ResponderEliminarEl que se pica, ajos come.
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